20J: Día internacional de las personas refugiadas

Hoy, 20 de junio, se conmemora el día de las personas refugiadas, cerca de 80 millones de personas según datos de ACNUR. Tanto ACNUR como #CEAR han presentado esta semana sus respectivos informes; en el caso de CEAR se trata del “Informe sobre la situación de las personas refugiadas en España y Europa”.
En ese marco desde CIM Burkina (y como miembra de CESÁfrica) queremos hoy recordar los campos de refugiadxs que existen en el continente africano.
Dadaad-Kenia, con 245.616 personas; Kakuma-Kenia, con 184.550 personas; Yida-Sudán del Sur, con 70.331 personas; Katumba-Tanzania, con 66.416 personas; o las 780.000 personas desplazadas en #Burkina Faso en diferentes campos.
Por el número de personas, podríamos referirnos a todos ellos como si fueran pueblos o ciudades. El de Dadaad-Kenia es considerado el más grande del mundo.
Un campo de refugiadxs (o campamento de refugiadxs) es un asentamiento temporal construido para recibir a personas refugiadas, personas que huyen por #persecución por distintas causas, entre ellas, la más reconocida, los conflictos armados; personas obligadas a dejar sus hogares. Son establecimientos construidos y administrados generalmente por organizaciones internacionales, de forma improvisada y diseñados para satisfacer necesidades básicas por un corto periodo. Pero en ocasiones el periodo se alarga, año tras año, década tras década, generación tras generación…
En este día, en el que recordamos de una manera especial a estas personas, desde CIM Burkina queremos llamar la atención sobre estos espacios, también lugares de no derechos con una variedad de carencias: alojamiento, higiene, educación, sanidad, seguridad alimentaria, etc.
Nos preguntamos si los #ODS les incluyen, o cómo están viviendo el #Covid19, cuántas personas habrán fallecido, en qué registros constan y otros tantos interrogantes. Ahí las personas, hombres y mujeres, cabezas de familias, esperan sentadas con la mano tendida, sin poder planificar su tiempo, sus vidas, ni las de sus hijas e hijos. Y son personas, con las mismas capacidades que nos reconocemos como individuos. ¿Qué pasa con su tiempo, con sus sueños? Son algunas de las preguntas que también nos hacemos.