Bienvenido a casa, Blaise

La mayoría de vosotrxs recordaréis a Blaise, aquel pequeño que dormía en la calle, con una historia terrible a la espalda y al que, gracias a la generosidad de mucha gente, se pudo operar hace muchos años de una hernia inguinal que le producía terribles dolores. Desgraciadamente su infierno no acabó ahí. Hace dos años fue secuestrado para ser llevado al otro lado de la frontera, a Costa de Marfil, a trabajar como #esclavo en una plantación de #cacao (#Gaoua está apenas a 40 km. de la frontera y este hecho es tristemente frecuente). Desde CIM Burkina no hemos dejado de hacer gestiones desde entonces para tratar de recuperarlo, y hoy, por fin ¡¡lo tenemos en casa!! Hemos podido hablar con él por teléfono y está feliz.

Por estas y otras muchas cosas, merece la pena seguir trabajando.

Comprometidxs con la #educación
Comprometidxs con la #justicia