Evolución Proyecto CMF

Actualizado: Octubre 2020

La campaña 2019-2020 (Fase 1) de la CMF comenzó en marzo de 2019 y finalizó el pasado mes de abril (2020). Durante todo el proceso se ha contado con el apoyo, supervisión y asesoramiento de la certificadora ecológica ECOCERT.

Los primeros pasos que fueron la delimitación y preparación de los terrenos de cultivo. Hubo que cortar árboles que limitaban la productividad del campo. No obstante el proyecto contempla la replantación posterior. Después se repartieron las hectáreas entre las familias agricultoras, que comenzaron a preparar el terreno para la siembra en pequeñas parcelas familiares.

Mientras tanto, y con la colaboración de ASFES, se fueron comprando los abonos y semillas ecológicas, así como los materiales y herramientas básicas de cultivo necesarias. Las mujeres recibieron formación intensa sobre técnicas de cultivo ecológicas de la mano de una distinguida consultora agrícola de Burkina, técnicas que practicaron durante la siembra combinadas con sus conocimientos ancestrales y bajo el acompañamiento de la certificadora ECOCERT.

Entre finales de agosto y principios de septiembre las mujeres sembraron la chufa. A su vez, se comenzó a fabricar la maquinaria necesaria para los próximos meses. Se han fabricado dos máquinas similares que sirven para tamizar y calibrar la chufa una vez recolectada (consiste en unos tambores de rejilla en los que se introduce la chufa y se les va dando vueltas para que vaya cayendo los restos de tierra, piedras, polvo y chufas demasiado pequeñas). Estas máquinas manuales están basadas en las que antiguamente se usaban en la huerta valenciana.

Antes de la cosecha se compraron otras herramientas o material necesario como sacos, tamices y básculas. También se adquirieron máquinas a tracción animal para la extracción y recogida de la chufa. Y por supuesto, se compraron los equipos de protección individual para las mujeres: guantes de cuero, mascarillas y orejeras.

A finales de febrero comenzaron las labores de recolección, etapa fundamental del proceso y de muchísimo esfuerzo físico por parte de las mujeres agricultoras. Esta labor se vio interrumpida a principios de marzo por la pandemia de la Covid-19 y no pudo retomarse hasta mediados de abril. En Burkina Faso también se tomaron medidas y recomendaciones de seguridad para la población, con confinamiento en algunas ciudades, toques de queda, restricción de la movilidad en todo el territorio burkinabé y la prohibición de toda actividad económica que no asegurara las condiciones de seguridad establecidas, entre las que se encuentra el cultivo de chufa, arriesgado para el sistema respiratorio pues la inhalación de polvo puede provocar graves complicaciones en la salud de las mujeres.

A finales de abril la cooperativa terminó las labores de producción de la campaña 2019/2020 con sensaciones muy satisfactorias. Las mujeres recibieron un salario digno por su trabajo y el volumen de chufa quedó a la espera de su exportación. Mediante el envío de fotos y vídeos por parte de ASFES, que está continuamente en el terreno, hemos podido comprobar cómo las mujeres han usado los equipos de protección individual y las máquinas de limpieza y tamizado de la chufa, que les facilitan mucho el trabajo y les protegen en gran medida de la inhalación de polvo y picaduras de insectos.

La CMF inició su campaña de producción 2020/2021 (Fase 2) a finales del mes de mayo, con diversas reuniones de las mujeres y sus familiares con el equipo técnico de la cooperativa. En esta nueva campaña la cooperativa cuenta con la incorporación de otras familias productoras de chufa que trabajarán sus campos particulares y que han decidido unirse a la CMF dado el éxito de la campaña anterior. En junio comenzaron las labores de delimitación y preparación de los terrenos que quedaron listos para comenzar la siembra a mediados del mes de julio. Desde entonces y hasta ahora (octubre 2020) las mujeres siguen inmersas en tareas de cuidado y mantenimiento del terreno, para que el crecimiento de la chufa no se vea limitado por otras malas hierbas.

El seguimiento de proyecto es casi diario con ASFES y su equipo; y por parte del equipo de CIM Burkina estamos invirtiendo gran cantidad de trabajo ante este proyecto cuya envergadura supera cualquiera de los ejecutados hasta el momento, con la consiguiente responsabilidad frente a la fuerte inversión de dinero público en el mismo.

De manera paralela desde España, desde CIM Burkina estamos asesorando a la cooperativa en la parte de comercialización de la chufa

Dentro de la ejecución del proyecto se ha construido asimismo un hangar para almacenamiento de la chufa.

Volver al proyecto.